Cuando pienso en verano lo primero que viene a

mi cabeza son sensaciones. Porque así es. El verano va de eso, de sentir. Corro, bailo, rio, siento… ¡Ven conmigo! Shhh, silencio.

Disfruto del canto de los pájaros y del susurro de la brisa azotando las palmeras de mi isla. Miro al cielo, el sol me deslumbra.

Me cubro con la mano y noto como los rayos pasan a través de mis dedos. Sigo corriendo, ahora más despacio.

Quiero sentir la hierba fresca bajo mis pies. Acaricio las hojas del camino y vuelvo a sentir.


EL VERANO, QUÉ BIEN TE SIENTA.

CONTINUARÁ...